Las Islas de Punta del Este
Punta del Este nació hace más de un siglo como balneario que fue cobrando rápidamente la fama de la que hoy goza. Sin embargo, ya los españoles en su afán de conquistar, conservar y colonizar territorios en América, percibieron que esta punta que se adentra en el Océano Atlántico era un lugar estratégico desde el punto de vista militar. Asà nace el Puerto de Nuestra Señora de la Candelaria, que posteriormente pasó a llamarse como hoy se conoce. Es parte del paisaje de Punta del Este la presencia de la Isla Gorriti que se encuentra a escasos 2 km del Puerto, es el paseo obligado de todos quienes en los viajes a Punta del Este lo hacen en su propio yate o velero. Es que este Puerto de caracterÃsticas internacionales porque Punta del Este en sà es un balneario internacional, alberga desde diciembre a marzo cientos de embarcaciones extranjeras. Caminar por las marinas, que cuentan con nuevas instalaciones de amarras ya que las existentes hasta hace menos de 2 años eran totalmente insuficientes, significa hacer un paseo por la geografÃa del planeta. Banderas de todas partes flamean en una banda del barco, anunciando la procedencia de l mismo, bicicletas en cubierta, radares, balsas salvavidas y los paneles solares indican que una buena parte de éstos se está preparando para viajar al temido sur: al Cabo de Hornos y asà pasar al PacÃfico.                                        Muchas embarcaciones son argentinas o brasileras que no dudan en hacer alternando, la ida a Gorriti o a la Rinconada de Punta Ballena.                                                                                  En los viajes a Punta del Este quien no tiene embarcación puede procurarse un lugar en alguna de las compañÃas que publicitan en el Puerto sus ofertas, como viajes a la Isla Gorriti, Isla de Lobos o Punta Ballena. La opción será suya: para pasar el dÃa o sólo para pasar unas pocas horas, lo suficiente para no irse de Punta del Este sin conocer los secretos de esta isla que domina el paisaje de su bahÃa.                                                                                                                     Si en los viajes a Punta del este ya ha tenido oportunidad de hacer este recorrido habrá notado que el movimiento está del lado escondido de la isla: ahà está el fondeadero adonde todos los barcos quieren hacerse un lugar para pasar el dÃa disfrutando. Se puede bajar a la isla donde en época de verano funciona un parador en el cual sencillas comidas lo sacarán del paso, o simplemente sentarse a tomar una buena cerveza uruguaya mientras, al sol, el agua salada se va evaporando.                                                                                      Lo que sà se ve desde la costa es el gran bosque de pinos que brinda una refrescante sombra los dÃas en que el sol está muy fuerte y que cuenta con instalaciones para quienes hayan llevado carne y chorizos, puedan disfrutar de una parrilla.                                                                         La isla tiene marcados senderos que lo llevarán hasta los restos de fortificaciones españolas, conocidas como “La Campana” , o hasta las 2 playas habilitadas para baños que tiene la isla : Playa Honda y “Puerto JardÃn”. Cuando la tarde comience a morir, no se vaya y disfrute de uba imperdible puesta de sol. De los viajes a Punta del Este llevará este momento prendido en sus recuerdos, el mar majestuoso, la isla con sus pinos, la silueta de las Sierras al fondo y el sol ya en el horizonte tiñendo cielo y mar de mágicos colores.
Cuando hablamos de las dos islas de Punta del Este nuchos se olvidan de la Isla de Lobos, quizá porque en ella no se puede bajar. A 8 km del puerto se encuentra esta isla rocosa, de superficie irregular, un promontorio de piedras aplanadas, dispuestas caprichosamente, cubiertas con algunos lÃquenes y musgos, y un poco más alejado del impacto permanente de las olas, algunos cañaverales. Estamos en la Isla de Lobos, y a 1 km de distancia ya podrá escuchar los ronquidos de los animales que la habitan. Hoy reserva ecológica de miles de lobos y leones marinos, conviven más de 200.000 individuos, lo que la hace una de las reservas mundiales más grandes de estos animales. Hasta hace algunas décadas estos animales eran cazados salvajemente para comerciar su grasa y sobre todo su puel, que convertida en tapados se exportaba a altÃsimos precios.
Con el recorrido de estas dos islas podrá pensar ciertamente que sus viajes a Punta del Este ahora han tenido otra óptica, lejos de las calles, tiendas de ropa exclusiva, espectáculos y elegantes restaurants, ahora ha vivido en contacto pleno con el sabor natural de Punta del Este, el balneario internacional que le brinda todo lo que Ud. pueda pedir.
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