Cómo disfrutar Colonia
El Uruguay es un país dedicado al Turismo. Ofrece una extensa costa de playas al sur, famosos balnearios, zonas termales con importantes complejos hoteleros y el carnaval en todo su apogeo de mano de sus grandes representantes: las murgas y el candombe. Pero también tiene hermosísimos lugares menos conocidos turísticamente que se encuentran cerca de alguno de los destinos que Usted haya elegido. Un ejemplo de ello se encuentra al suroeste del país y es el departamento de Colonia. Éste cuenta con la única ciudad del país que ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad y es la parte antigua de la capital del departamento y que lleva el mismo nombre. Turistas de todo el mundo en su pasaje por Uruguay van a conocer Colonia, sus antiguas casas portuguesas y el encanto de sus calles empedradas con el Río de la Plata por fondo. Pero este departamento tiene otras sorpresas que en sus viajes a Colonia irá descubriendo. Frente al las barrancas del Río de la Plata, muy próximo a su comienzo y a orillas del río San Juan, se encuentra el Parque Anchorena. Este vasto y hermosísimo parque fue creado por un acaudalado argentino, Aarón de Anchorena, que desde un globo aerostático se enamoró de ese paraje. Construyó una elegantísima finca que mira los atardeceres del “Río grande como mar”, un embarcadero sobre el San Juan, una torre y un parque en el que plantó especies de árboles traídos de varias partes, como el ciprés, araucarias,álamo blanco y 50 especies de eucaliptus. También trajo varias especies animales, de las cuales la única que subsiste y lamentablemente se ha convertido en plaga nacional es el chancho jabalí. También había una gran jaula con varios monos, y es común que cuando uno transita silenciosamente por alguno de los senderos al atardecer, se le crucen varios ciervos que viven en libertad. El embarcadero, con una caseta para guardar botes y un muelle de madera, está sobre el Río San Juan. Un poco río arriba se abre un remanso del río al que solían ir varios veleros, incluso extranjeros. El verde de sus orillas, los pájaros y la tranquilidad hacen de este lugar un paraíso natural . La torre tiene 70 m, con 320 escalones y la construyó Anchorena en honor al navegante español Juan S. Gaboto. Desde lo alto se divisa la costa argentina, y dicen que el propietario pasaba incluso días recluído en este lugar, con la visión del amplio paisaje y la paz que buscaba. La finca señorial con muchos adornos en madera se divisa desde el río, y Anchorena se la legó al Gobierno Uruguayo con fines culturales y educativos. Hoy es utilizada por los Presidentes.
En los viajes a Colonia también podrá conocer otros lugares con mucho encanto y muy particulares. Puede contratar los servicios que brindan paseos en lancha para conocer las islas y si quiere pescar lo llevarán a la isla Juncal, a la que no podrá bajar pero que entre sus bancos de arena blanca se da mucho la pesca del pejerrey. También podrá visitar la isla San Gabriel en la cual el navegante español Juan S. Gaboto puso el pie en 1527, bautizándola con el nombre del santo al coincidir con su día. Un pequeño muelle de cemento le permitirá bajar y descansar a la sombra de sus árboles. Está considerada Monumento Nacional.
Otro paisaje hermosísimo es el que ofrece Punta Gorda, próxima a la ciudad de Carmelo. Esta zona agreste, de barrancas, es considerada el punto de nacimiento del Río de la Plata y el fin del Río Uruguay. En este sitio el navegante español Juan Díaz de Solís fue atacado por los indígenas, se piensa que Charrúas, cuando en 1515 desembarcó con otros tripulantes. Una pirámide lo recuerda. También en este lugar el naturalista Charles Darwin, en 1832, recorrió esta tierra tomando muestras y rescatando fósiles de las barrancas. Y por si fuera poco, en esta escasa superficie también puede conocer en los viajes a Colonia una de las pocas murallas artilladas del Uruguay, legado de la época hispánica.
Antes de llegar a Carmelo encontramos la Calera de las Huérfanas. Los restos de los dos hornos donde se preparaba la cal para construcción y que se enviaba a Buenos Aires a un Hogar de Niñas Huérfanas, aún se puede visitar. También la Iglesia construída por los Jesuitas y considerada Monumento Nacional es parte de este predio histórico, aunque la iglesia ya no posee ni techo ni piso y sus paredes ya no lucen los revoques.
Continuando con este recorrido con los viajes a Colonia desconocida , llegamos a la ciudad de Carmelo, sumamente pintoresca. Por el Río se debe entrar al Arroyo de las Vacas en su sinuoso recorrido para después de una curva, encontrarnos con el puerto. En vacaciones o en fines de semana largos argentinos, cientos de yates y veleros llegan desde ese país. La ciudad cobra vida nuevamente, con todo el movimiento que ocasiona un rápido aumento de la población. Los habitantes de Carmelo sienten el enorme orgullo de vivir en la única ciudad que fundó el héroe nacional José Artigas en 1816. Se sorprenderá con el puente giratorio a tracción humana que al abrirse permite el paso de los veleros. Pasear por la Rambla, con sus faroles y el puente como parte de su encanto, es todo un disfrute. Carmelo cuenta con un hotel 5 estrellas situado fuera de la ciudad, en la parte rural y campo de golf. Es una ciudad que vive mucho del turismo argentino. Desde aquí parten diariamente con varias frecuencias las lanchas que unen el Tigre, de Argentina, con el Uruguay.
Este departamento tiene una belleza y tranquilidad que invitan a quedarse y recorrerlo, y para ello hay chacras que en medio del campo y sobre el río, ofrecen hospedaje de primer nivel. Aquí se pueden realizar múltiples actividades : trekking, cabalgatas, tours nocturnos, pesca y paseos. El turismo ecológico es un aspecto del turismo que en Uruguay tiene mucho auge dada la afluencia de turismo europeo durante casi todo el año y surgen antiguas estancias o renovadas posadas de campo, con todos los servicios, que hacen que su estadía en los viajes a Colonia sean lo más placenteros posibles, seguros de que en algún momento Usted va a volver.
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